miércoles, 23 de noviembre de 2011

Evaluar con Sentido


El concepto de evaluación que hemos visto, quizás no es el más importante pero si es el concepto que quiero profundizar, es el concepto de evaluación en el que se comparan y se miden las notas, esa necesidad de compararse y medirse con el otro.

Desde una perspectiva más matemática, siempre hay algo mayor o menos qué, pero visto desde una perspectiva pedagógica, me parece más interesante, poder decir: “bueno este es mi resultado, esto me sirve, esto no”, y poder mirarlo más reflexivamente. Sé que existe por su puesto el dato más duro, el dato estadístico, y que no deja de ser importante, pero no es necesariamente el enfoque que quiero darle al tema de la evaluación, de las notas.

Pareciera más necesario, el trabajo creativo del profesor, de poder conversar de hacer un feedback, y decir: esto es lo que tienes, sobre esto queremos trabajar, aquí debemos mejorar, hiciste esto muy bien, conociendo al estudiante podemos ver también cuáles son sus objetivos, hacia donde quiere caminar.

Desde la perspectiva de evaluar en base a notas y de tener un margen ya sea un cuatro, un cinco o un tres, mas allá de eso, creo que importante tener el margen que permita saber si se han alcanzado los objetivos esperados, pero también es importante tener claridad en el sentido de la evaluación y el feedback que se le quiere hacer a cada estudiante .Ese feedback, debe estimular, alentar, motivar, centrar al estudiante.

Considero que las evaluaciones deberían ser un checkpoint para poder ir controlando los aprendizajes, y también una instancia donde poder ir mirando el mapa y encaminado el proceso de aprendizaje.

Así el evaluar, con sentido, considerando las realidades de los estudiantes, no será evaluar por evaluar, ni porque me toca, porque seria una evaluación sin sentido y mal usada, seria contradictorio a lo que se persigue con la evaluación.

Con respecto a la eficacia de un proceso de aprendizaje, quisiera también agregar una idea, que es considerar en las pruebas de diagnóstico, y evaluaciones iniciales, incorporar preguntas hacia los estudiantes, donde puedan manifestar sus áreas de interés, sus visiones respecto a la asignatura, también como usarían contenidos en la vida real, o que diseñen un problema cotidiano donde tengan que aplicar los contenidos.

Con estos datos, podemos generar y trabajar con ejemplos que mantengan la atención del grupo, que los motive, pues con estudiantes motivados, se pueden lograr grandes cosas.

Al terminar quisiera destacar dos cosas, la primera es poder darle un sentido a la evaluación no solo para medir el proceso, sino para poder crecer y educarse mejor. La segunda, es poder, mediante la evaluación poder ir descubriendo las áreas de interés del estudiante, y así generar actividades y ejemplos que mantengan la atención del grupo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

el tema de evaluación me parece un tema muy importante, pero hay que meditar los resultado que esto nos estrega y que es realmente lo que se refleja, como futura pedagoga creo que deberíamos pensar en que nos entrega una evaluación, preocuparnos por los resultados y si realmente una nota refleja lo que el estudiante sabe o lo que no, reflexionar acerca del porque el estudiante obtiene esa nota si aprende realmente y si no es así por que. Como docentes hay que preocuparse por el estudiante y no solo quedarse con una nota, sino ayudarlo y retro-alimentarlo....